Texto destinado a mostrar os erros (ou a verdade) da concepção bolchevique de 1917 a 1921
Fonte:
PASSAGENS CURIOSAS SOBRE VLADIMIR LENIN e LEON TROTSKY NO
LIVRO “OS BOLCHEVIQUES E O CONTROLE OPERÁRIO DE MAURICE BRINTON”
En El
Estado y la Revolución de 1917 se encuentra además una frase interesante:
«Nosotros queremos la revolución con hombres como los de hoy, con hombres que
no puedan arreglárselas sin subordinación, sin control, sin «inspectores y
contables».
Por volta de 1905:
Krupskaya
señalaba que tanto en los comités bolcheviques como en el congreso no había
casi ningún
obrero. Los intelectuales estaban en situación de superioridad». «El hombre del
Comité», escribe
Krupskaya, «era por lo general un individuo lleno de aplomo [...] y, por regla
general, no admitía
ninguna democracia en el interior del partido [...], no le gustaban las
innovaciones [...] ; ni deseaba ni sabía adaptarse a condiciones que cambiaban
rápidamente.»
Por volta de 1905:
Broué,
uno de los más hábiles apologistas del bolchevismo, tiene que escribir que «los
miembros del partido
bolchevique que eran más favorables a los soviets sólo veían en ellos, en el
mejor de los
casos,
auxiliares del partido [...] y sólo muy tarde descubrió el partido el papel que
podría desempeñar en
los soviets, y el interés que presentaban los soviets si se quería acrecentar
la influencia Del partido con vistas a dirigir a las masas».
Não sei em que livro ele escreveu:
«Un
verdadero agitador –escribía Lenin- que da muestras de talento, o parece al
menos prometedor, no debería trabajar en La fábrica. Tenemos que ocuparnos de
que viva con la ayuda del partido [...] y pase a La clandestinidad.»
En
agosto de 1917, la Segunda Conferencia de los Comités de Fábrica resolvieron
dedicar un cuarto de sus salarios para apoyar un Soviet Central de Comités de
Fábrica. Después de la revolución intentaron conseguirlo con el Consejo Panruso
de Comités de Fábrica, que los bolcheviques impidieron reunirse, creyendo en su
lugar en su perspectiva del control por el Estado «en nombre de los
trabajadores».
Primero de octubre de 1917
A importância dos bancos para a construção do socialismo:
... En
el mismo folleto, Lenin define el tipo de «aparato» o marco «socialista» en
cuyo seno podría ejercerse
la función de cálculo y registro (o sea, el control obrero según Lenin). «Sin
los grandes
bancos,
el socialismo sería irrealizable. Los grandes bancos constituyen el «aparato
del Estado» que necesitamos
para realizar el socialismo y que tomamos ya formado del capitalismo ; aquí
nuestra
tarea consiste en extirpar todo aquello que desfigura al modo capitalista ese
magnífico aparato,
en hacerlo aún mayor, aún más democrático, aún más universal [...]» «Un banco
único del
Estado,
el más grande de los grandes, con sucursales en cada distrito, en cada fábrica,
supone ya nueve
décimas partes del aparato socialista.» Según Lenin, ese tipo de aparato
proporciona la
posibilidad
de «una contabilidad nacional, un cálculo nacional de la producción y
distribución de los productos,
[que] es, por decirlo así, como el esqueleto de la sociedad socialista». (El
subrayado es de Lenin.)
3 de novembro de 1917
los
sindicatos (que estaban ya considerablemente burocratizados) podían «anular»
las decisiones de los delegados de la base, ¿ qué poder real en la producción
le quedaba a esa base ? Pronto se vio, en la práctica, que el valor Del Decreto
sobre el Control obrero no era muy superior al del papel sobre el que fue
escrito.
9 de
noviembre de 1917
Decreto
de disolución del soviet en el Comisariado del pueblo de Correos y Telégrafos.
La
idea del control obrero se había insinuado hasta entre los funcionarios. Un
soviet de empleados se había
apoderado del control del Comisariado del pueblo de Correos y Telégrafos, y
otro se había instalado
en el Almirantazgo. El 9 de noviembre, el Comisario del pueblo del Ministerio (sic)
de Correos
y Telégrafos publicó una declaración que concluía así : «Afirmo que ningún
presunto grupo de iniciativa
o comité para la administración del departamento de Correos y Telégrafos podrá
usurpar las
funciones que pertenecen al poder
central, y a mí mismo en tanto que Comisario del pueblo.»
20 de diciembre de 1917
O partido recorria a supressão da comida de presos
políticos:
... El
bolchevique Lozovski protestaba contra la política bolchevique de liquidación
violenta de las huelgas obreras contra el nuevo gobierno. «La tarea de los
sindicatos y del poder soviético es la de aislar a los elementos burgueses que
dirigen las
huelgas y el sabotaje, pero no podemos conseguir aislarles de modo simplemente
mecánico, com detenciones, envíos al frente o supresión de las cartillas de
racionamiento.»
7-14 de Janeiro de 1918
Primer Congreso panruso de los Sindicatos en Petrogrado
Integração
dos sindicatos ao Estado
El
punto de vista bolchevique, apoyado por Lenin y por Trotski y presentado por
Zinoviev, era que los
sindicatos deberían estar, si no completamente integrados, al menos
subordinados al gobierno. La
idea
de la neutralidad política de los sindicatos fue declarada oficialmente
«burguesa», y algo anómalo por
consiguiente en un Estado obrero. La resolución que adoptó el Congreso
expresaba netamente esas
ideas dominantes: «Los sindicatos tienen que cargar con el peso de la
organización de la producción y del
restablecimiento de las exhaustas fuerzas económicas del país. Sus tareas más
urgentes son
la participación enérgica en todos los organismos centrales que regulan la
producción, la organización
del control obrero [sic], el registro y la distribución de la fuerza de
trabajo, la organización del
intercambio entre la ciudad y el campo [...], la lucha contra el sabotaje, y el
obtener que se cumplan
las disposiciones sobre el trabajo obligatorio [...] En su desarrollo durante
el proceso de la actual
revolución socialista, los sindicatos deben convertirse en órganos de poder
socialista, y en tanto que
tales, deben trabajar coordinando su actividad con la de otros órganos en la
aplicación de los nuevos
principios, y subordinándola a ellos [...] El Congreso está convencido de que
durante se proceso,
por consiguiente, los sindicatos se convertirán inevitablemente en órganos del
Estado socialista.
La participación en la vida sindical ha de ser, para todos los miembros de la
población empleados en la industria, un deber hacia el Estado.»
Por abril de 1918 (seis meses después de octubre), fue
publicado en Isvestiya el artículo de Lenin sobre «Las tareas inmediatas del
Gobierno Soviético», en el que afirma que «La experiencia histórica irrefutable
ha mostrado que... la dictadura de personas individuales era muy frecuentemente
el vehículo, el canal de la dictadura de las clases revolucionarias» y que «Hoy
la Revolución
demanda, en el interés del socialismo, que las masas obedezcan
incuestionablemente la voluntad única de los dirigentes del proceso de
trabajo.»
En 28 de abril de 1918
A importância do taylorismo
Publicación en las Izvestias del Comité Ejecutivo central
panruso del artículo de Lenin: «Se debe plantear al orden del día la aplicación
práctica y la prueba de la remuneración por el volumen del trabajo realizado,
la utilización de lo mucho que hay de científico y progresivo en el sistema
Taylor [...] La República
soviética debe adoptar, a toda costa, las conquistas más valiosas de la ciencia
y de la técnica en este dominio [...] Hay que organizar en Rusia el estudio y
la enseñanza del sistema Taylor, su experimentación y adaptación
sistemáticas.»«una abjuración de la norma de dirección colectiva, de la
democracia y de los principios del Poder soviético [...] La experiencia
irrefutable de la historia muestra que la dictadura personal ha sido con mucha
frecuencia [...] la expresión de la dictadura de las clases revolucionarias, su
portadora y su vehículo [...] [T]oda la gran industria mecanizada -es decir,
precisamente el origen y la base material, de producción, del socialismo requiere
una unidad de voluntad absoluta y rigurosísima [...] ¿Cómo puede asegurarse la
más rigurosa, em negrito, unidad de voluntad? Subordinando la voluntad de miles
de hombres a la de uno solo. La subordinación incondicional, [subrayado por
Lenin] a una voluntad única es absolutamente necesaria para el buen éxito de
los procesos del trabajo organizado al estilo de la gran industria mecanizada
[...] La revolución [...] exige hoy la subordinación incondicional de las masas
a la, em negrito, voluntad única [subrayado por Lenin] de los dirigentes del
proceso de trabajo.»
5 Maio de 1918
A
alusão a Pedro El Grande
En
1918 Alemania y Rusia encarnaron respectivamente «la realización material de
las condiciones económico-sociales, productivas y económicas del socialismo, de
una parte, y de sus condiciones políticas, de otra». La tarea de los bolcheviques
consistía en «aprender de los alemanes el capitalismo de Estado, en implantarlo
com todas las fuerzas», y no había que «escatimar métodos dictatoriales para acelerar
su implantación» - y Lenin añade una frase interesante : «Para acelerar su
implantación más aún que Pedro I aceleró la implantación del occidentalismo por
la bárbara Rusia, sin reparar en médios bárbaros de lucha contra la barbarie.»
Esa alusión deferente a un zar debe ser casi única en la obra de Lenin. Al
citar ese párrafo tres años más tarde Lenin omitió la alusión a Pedro el
Grande.
25 de
mayo 1918
Comienza
la guerra civil generalizada y la intervención de los Aliados. Todos los que
deseen atribuir a la guerra civil los
aspectos antiproletarios de la política bolchevique pueden
empezar a hacerlo.
En início de Mayo de 1918: Prohibición de Burevestnik,
Anarjia, Golos Truda y otros conocidos periódicos anarquistas.
Em 1918 Lenin lo decía bastante brutalmente: «El socialismo
no es más que el monopolio capitalista de Estado puesto al servicio de todo el
pueblo y que, por ello, ha dejado de ser monopolio capitalista.»
24 de Mayo – 4 de Junio (1918)
Lenin furioso com a democracia
Ocurrió entonces uno de esos incidentes que pueden aclarar
toda una discusión, y permiten resumir los diferentes puntos de vista. Un
subcomité del Congreso había votado una resolución que pedía que las dos
terceras partes de los representantes de los equipos directivos de las empresas
industriales fueran elegidos entre los obreros. Lenin se puso furioso, ante esa
«decisión estúpida», y consiguió que una sesión plenaria del Congreso
«corrigiera» la resolución y decretara que sólo la tercera parte del personal de
dirección de las empresas sería elegido. Los comités de dirección se
integrarían en la compleja estructura jerárquica en la que el Consejo Económico
Supremo (Vesenka) creado en diciembre de 1917 tenía la última palabra.
4-10
de Julio de 1918
Lenin
menosprezava a consciência proletária
Quinto
Congreso panruso de los Soviets. A lo largo de la primera mitad de 1918, el
problema de la «nacionalización» había provocado discusiones virulentas entre
los comunistas «de izquierda» y los
leninistas.
Inmediatamente después de octubre, Lenin no era favorable a la nacionalización
total de
los
medios de producción. No se trataba en su caso, claro está, de un deseo de
colaborar
políticamente
con la burguesía: pero menospreciaba la madurez tecnológica y administrativa
del
proletariado,
y esa madurez se hubiera visto inmediatamente puesta a prueba si todas las
industrias
importantes
hubieran sido nacionalizadas formalmente. El resultado fue una situación
sumamente
compleja,
en la que algunas industrias habían sido nacionalizadas «desde arriba» (o sea
por decreto
del
gobierno central), otras «desde abajo» (o sea que los obreros se habían
encargado de empresas
abandonadas
por sus antiguos propietarios), mientras que en otros lugares los antiguos
propietarios
se
ocupaban todavía de sus fábricas -aun cuando la actividad de los Comités de
fábrica limitara su
libertad de acción o su autoridad.
4-10 de Julio de 1918
Osinski
y sus amigos formaron entonces una nueva tendencia de oposición : la del
«centralismo
democrático»
(nombre con el que denunciaban el «centralismo burocrático» de la dirección del
partido),
y continuaron haciendo propaganda en pro de la gestión obrera de la producción.
Sus ideas,
y las
del antiguo grupo comunista «de izquierda», iban a desempeñar un papel
importante dos años
después
en el desarrollo de la Oposición obrera.
Agosto
de 1918
Momento culminante de la ofensiva blanca del Volga.
18-23 Março 1919 – Oitavo congresso do partido bolchevique
Se
discutió también en el Congreso sobre la decadencia de los soviets. Los soviets
ya no desempeñaban
ningún
papel activo en relación con la producción -y el que tenían en todos los demás
asuntos
era insignificante. Las decisiones las tomaban cada vez más frecuentemente los
miembros del
partido
que trabajaban en el «aparato soviético». Los soviets se habían convertido en
órganos que
ratificaban
decisiones tomadas por otros, y estampaban sellos. Las tesis de Sapronov y de
Osinski -
que
creían que el partido no debía tratar de «imponer su voluntad a los soviets»-
fueron rechazadas
categóricamente.
12 de
enero de 1920
Reunión
del Consejo Central panruso de los Sindicatos
En la
reunión de la fracción bolchevique, Lenin y Trotski pidieron juntos que se
aceptara la militarización
del
trabajo. De unos 60 líderes sindicalistas bolcheviques, sólo hubo 2 que les
apoyaran.
«Trotski
y Lenin nunca habían encontrado una repulsa tan brusca.»24
10-21
de enero de 1920
Tercer
Congreso de los Consejos Económicos. En un discurso al Congreso, Lenin declara
que «el
principio
colegial [la dirección colectiva] [...] es algo rudimentario, que puede ser
necesario en una
primera
etapa, cuando hay que construir partiendo de cero [...] El paso a un trabajo
práctico está
ligado
a la autoridad individual. Es el sistema que garantiza la mejor utilización de
los recursos
humanos»25.
A
pesar de esa exhortación, la oposición a los puntos de vista de Lenin y de
Trotski progresaba
lentamente. El Congreso adoptó una resolución a favor de la
gestión colectiva de la producción.
Marzo
de 1920
Reunión
en Moscú del Segundo Congreso panruso de los Trabajadores de la Industria de la
alimentación
(con influencia sindicalista). Se censuró al régimen bolchevique por haber
instaurado
«una
dominación ilimitada e incontrolada sobre el proletariado y el campesinado, y
haber llevado
hasta
el absurdo una centralización espantosa [...] destruyendo todo elemento de
espontaneidad y de
vida
en el país». «La llamada dictadura del proletariado es en realidad una
dictadura sobre el
proletariado del partido, y hasta de unos cuantos
individuos.»
29 de marzo-4 de abril Noveno Congreso del partido
A direção coletiva é utópica, nada prática e nociva
A petición de Lenin, el Congreso pidió a los sindicatos que
«explicaran a las grandes masas de la clase obrera que la reconstrucción
industrial sólo podría triunfar si se llegaba a limitar al mínimo la
administración colectiva y se introducía gradualmente la dirección individual
en las unidades encargadas directamente de la producción». Había que aplicar la
dirección individual a todas las instituciones, desde los trusts del Estado
hasta las fábricas aisladas. «El principio de la elección debe ser sustituido
por el principio de la selección.» La dirección colectiva era «utópica», «nada
práctica» y «nociva»45. El Congreso pidió también que se luchara «contra la
presunción ignorante [...] de elementos demagogos [...] que creen que la clase
obrera puede resolver
sus problemas sin utilizar a especialistas burgueses en los
puestos de mayor responsabilidad [...] No puede haber sitio en las filas del
partido del socialismo científico para esos demagogos que atizan esse tipo de
prejuicio en los sectores atrasados de la clase obrera».
29 de marzo-4 de abril Noveno Congreso del partido
Trostsky e os campos de concentração
«No
puede permitirse - declaró Trotski ante el Congreso que la clase obrera se
pasee por toda Rusia. Hay que decir a los obreros dónde tienen que estar, trasladarlos
y dirigirlos como si fueran soldados [...] La obligación de trabajar debe
alcanzar su grado de intensidad más elevado durante la transición del
capitalismo al socialismo [...] A los «desertores» del trabajo, hay que
meterlos en batallones disciplinarios, o en campos de concentración.» Trotski defendió
los «salarios que sirven de estímulo para los trabajadores eficaces» y la
«emulación socialista», y habló de la «necesidad de adoptar lo que hay de esencialmente
progresista en El taylorismo»
.
6-15
de abril
Tercer
Congreso panruso de los Sindicatos
Trotski
declara que «la militarización del trabajo
[...]
es el método básico indispensable para organizar nuestra fuerza de trabajo
[...] ¿Es cierto que el trabajo
forzado es siempre improductivo? [...] Se trata del más absurdo y ridículo de
los prejuicios liberales
[...] La esclavitud fue en su época un fenómeno progresivo [...] El trabajo
[...] obligatorio en todo
el país, para todos los obreros, es la base del socialismo [...] Los salarios
[...] no deberían calcularse
sobre las necesidades del obrero individual», sino «medir la conciencia y la
eficacia del trabajo
de cada obrero»53. Trotski subrayó que la coerción y la militarización del
trabajo no eran simples
medidas de emergencia. Era normal que el Estado obrero tuviera derecho a
obligar a cualquier
ciudadano a realizar cualquier tipo de trabajo en cualquier momento54. La
filosofía del trabajo
que inspiraba los actos de Stalin en los años treinta era la de su enemigo
Trotski -aplicada al pie de la letra.
Agosto de 1920
Cuando
el sindicato de los ferrocarriles protestó, Trotski destituyó brutalmente a sus
dirigentes y, con el apoyo y la aprobación totales de la dirección del partido,
«nombró a otros que estaban dispuestos a acatar sus órdenes. Repitió este
procedimiento en otros sindicatos de los transportes». Los que se preguntan por
qué,
años después, fue Trotski incapaz de obtener un apoyo de masas en su lucha, en
el interior del
aparato, contra la burocracia «estalinista», deberían
reflexionar sobre casos como éste.
22-25
de septiembre de 1920
Novena
Conferencia del partido
Lutovinov
habló en nombre de la Oposición obrera, que acababa de
crearse.
Pidió que se tomaran medidas inmediatas para restablecer la democracia
proletaria, que se
abandonara
definitivamente el sistema del nombramiento desde arriba a puestos
«formalmente»
elegidos,
y que se purgara al partido de los elementos oportunistas que estaban entrando
en masa.
Exigió
también que el Comité central cesara de intervenir constantemente y de modo
excesivo en la
vida de los sindicatos y de los soviets.
8-9 Novembro 1920
Aturdido por su propio éxito, Trotski amenazó de nuevo con
«sacudir» a varios sindicatos «en la misma forma que había «sacudido» a los de
los obreros de los transportes». Lo que había que hacer era «reemplazar a
agitadores irresponsables [¡sic!] por sindicalistas interesados por la producción»
Noviembre
Conferencia
Provincial del partido de Moscú.
Los
grupos de oposición en el interior del partido se refuerzan rápidamente. La
Oposición obrera, que acababa de formarse, los «centralistasdemocráticos » y el
grupo Ignatov (una fracción local de Moscú aliada a la Oposición obrera, con la
que
fusionaría
más tarde) consiguieron 124 delegados en esa conferencia, frente a 154 para los
partidarios del Comité central.
14 de
noviembre de 1920
El general Wrangel evacua Crimea. Fin de la guerra civil.
2 de Dezembro de 1920
En un discurso ante el Pleno ampliado del Tsektran, Trotski
declaró que «una administración civil competente y jerárquicamente organizada
tenía sus méritos, y Rusia no sufría por el exceso sino por la falta de una
burocracia eficiente». «La militarización de los sindicatos y la militarización
de los transportes exigen una militarización interna, ideológica.» Frases como
ésta permitieron más tarde a Stalin llamar a Trotski «el patriarca de los
burócratas»
Em 1921
o negoço azedou...
Enero
Comitê
do partido em Petrogrado contra o comitê do partido em Moscou
Campaña
«oficial», con vistas al Décimo Congreso, lanzada por el muy leninista Comité
del partido
de
Petrogrado (controlado por Zinoviev). Antes del Congreso, se tomaron numerosas
medidas de tipo
administrativo
para garantizar la derrota de la Oposición. Algunas eran tan irregulares que en
cierto
momento
el Comité del partido de Moscú votó una resolución que censuraba públicamente a
la
organización
de Petrogrado «por no haber observado las reglas de una discusión limpia». El
Comité del partido de Moscú denunció «la tendencia de la organización de
Petrogrado a convertirse por su propia cuenta en un centro especial de
preparación de congresos del partido». Los leninistas utilizaban la
organización de Petrogrado como una base desde la que ejercer presiones sobre
todo el resto del partido. El Comité de Moscú pidió al Comité central que
«garantizara uma distribución equitativa del material y de los oradores [...]
para que todos los puntos de vista pudieran expresarse». Recomendación
claramente inútil. Kollontai afirmó durante el Congreso que La distribución de
su folleto había sido entorpecida deliberadamente4.
2-17
de marzo de 1921
Rebelión de Cronstadt.
8-16
de marzo de 1921
Décimo
Congreso del partido
A
proposta de extinção da oposição
El
control del aparato sobre el Congreso fue total, desde el primero hasta el
último momento. Un
clima
de semihisteria, como nunca se había visto en una reunión bolchevique, se
impuso en las
reuniones.
La dirección del partido consideraba absolutamente esencial suprimir a la
Oposición : lo
supiera
o no, lo quisiera o no, ésta se estaba convirtiendo en el portavoz de todas las
aspiraciones
frustradas.
Era sobre todo necesario impedir que Cronstadt apareciera como un movimiento
que
defendía
los principios de la Revolución de octubre contra los comunistas -la idea de la
«tercera
revolución»-
que era exactamente lo que afirmaban los sublevados «Luchamos -proclamaban los
rebeldes-
por el auténtico poder de los soviets [...] El gobierno bolchevique, con el
criminal Trotski a
la
cabeza, quiere conservar el poder absoluto del partido [...]»
«Cronstadt
estaba en primera fila en
febrero
y en octubre. Y ahora alza la bandera de la tercera revolución de los
trabajadores. La
autocracia
zarista cayó. La Asamblea constituyente burguesa es sólo un recuerdo. Y lo que
se va a
hundir
ahora es el régimen de los comisarios. Ha llegado el momento del verdadero
poder de los
trabajadores. Ha llegado el momento del verdadero poder de
los soviets.»
El
tema omnipresente en el Congreso fue la «unidad». Teniendo en cuenta la amenaza
exterior y la
«amenaza»
interna, no le resultó muy difícil a la dirección el obtener medidas draconianas.
Esas
medidas
limitaban aún más los derechos de los miembros del partido. Se suprimió el
derecho de
fracción.
«Por las razones apuntadas, el Congreso declara disueltos y prescribe disolver
inmediatamente
todos los grupos, sin excepción, que se hayan formado a base de una u otra
plataforma
(a saber «oposición obrera», «centralismo democrático», etc.). El
incumplimiento de este
acuerdo
del Congreso acarreará la inmediata e incondicional expulsión del partido.»30 Una
cláusula
secreta
otorgó al Comité central poderes ilimitados para imponer la disciplina,
incluido la expulsión de
las filas del partido y hasta del propio Comité central
(bastaba para ello una mayoría de dos tercios).
Radek
concluía : «Dejemos pues que el Comité central, en un momento de peligro, tome
las medidas
más
severas, aunque sea contra los mejores camaradas, si lo cree necesario.»31 Esa
actitud, o mejor
dicho,
esa mentalidad (la clase no puede tener razón contra el partido, el partido no
puede tener
razón
contra el Comité central) daría ulteriormente terribles resultados,
convirtiéndose en una
verdadera
cuerda en torno al cuello de millares de revolucionarios honrados. Permite
comprender
tanto
a Trotski, negando públicamente la existencia del «testamento» político de
Lenin en 1927, como
a los
bolcheviques de la vieja guardia que «confesaban» crímenes que nunca habían
cometido,
durante
los procesos de Moscú de 1936-1938. El partido, institución reificada, no era
ya más que un
ejemplo de cómo puede transformarse en enajenación la
actividad revolucionaria.
As acusações de Lênin contra a oposição
El Congreso comenzó con un violento discurso de Lenin, que
hacía un llamamiento a la lealtad hacia
el
partido, y denunciaba a la Oposición obrera como una corriente «pequeño
burguesa»,
«sindicalista»,
«anarquista», corriente «en parte originada por el ingreso en el partido de
exmencheviques,
así
como de obreros y campesinos que aún no han asimilado por completo las
concepciones
comunistas»,
pero que se debía más que nada «a la influencia que ejerce en el proletariado y
en el
Partido Comunista de Rusia el elemento pequeño burgués [...]» (De hecho, los
miembros de la
Oposición
eran todo lo contrario, y representaban una reacción de la base proletaria del
partido contra
la
entrada en masa de esos elementos.) No hubo el menor examen atento de los
argumentos
esenciales
de la Oposición, y cuando los leninistas utilizaron argumentos, y no
invectivas, no solieron
ser
muy coherentes. Por ejemplo, la Oposición obrera no sólo era: a) «auténticamente
contrarrevolucionaria
» y b)
«objetivamente contrarrevolucionaria», sino que era además... «demasiado
revolucionaria».
Sus demandas eran «demasiado avanzadas», ya que el gobierno soviético tenía que
consagrarse
todavía exclusivamente a superar el atraso cultural de las masas. Según Smilga,
lo que
pedía
la Oposición obrera era tan excesivo que entorpecía los esfuerzos del partido,
y daría a los
obreros
esperanzas sin fundamento. Y además, cosa más grave, los objetivos de la
Oposición obrera
no
eran revolucionarios en el buen sentido de la palabra: eran
anarcosindicalistas. Anatema definitivo.
«Si
perecemos -dijo Lenin en una conversación privada- lo más importante es
preservar nuestra
línea
ideológica, y dejar una lección a los que continuarán nuestra obra. Eso es lo
que nunca hay que
olvidar,
por desesperada que sea la situación.» En verdad es que las tesis de Ignatov
(oposição)
señalaban
el riesgo de los efectos probables de la «entrada en masa de elementos de
origen burgués
y
pequeño burgués en nuestro partido». Adiós breves días de la luna de miel de
1917, adiós retórica de El Estado y la revolución: se sacaba a relucir los
cadáveres de la escisión de la Primera Internacional.
El
penúltimo día del Congreso, al final de una sesión, sin la menor discusión previa
en el partido, y
cuando
ya se habían marchado buen número de delegados, Lenin presentó sus famosas
propuestas
sobre
la Nueva Política Económica. Propuso que se sustituyera la requisa del trigo,
uno de los aspectos
más
impopulares del «comunismo de guerra» en el campo, por un «impuesto en
especie». Se acabaría
con
el control gubernamental del abastecimiento en trigo, lo que suponía libertad
de comercio del
cereal.
Esa importantísima proposición provocó únicamente intervenciones de diez
minutos cada una
en la
asamblea. De las 330 páginas de las actas oficiales del Décimo Congreso, 20
están consagradas
a la
NEP. Es evidente que el Congreso se había ocupado sobre todo de otro asunto.
El
nuevo Comité central impuso inmediatamente un cambio radical en la composición
de la Secretaría. Los «trotsquistas» (Krestinski, Preobrajenski y Serebriakov),
cuyo apoyo a la línea leninista pareció demasiado tibio, fueron
eliminados del Comité central.
Mayo
de 1921
Durante
el Congreso de los metalúrgicos, el Comité central envió a la fracción del
partido en el
sindicato
una lista recomendando a sus candidatos para la dirección del sindicato. Los
delegados de
los
metalúrgicos rechazaron la lista -y la fracción comunista del sindicato hizo lo
mismo (40 votos a
favor,
120 en contra). Se emplearon todos los medios de presión concebibles para
acabar con su
resistencia.
Había que aplastar a la Oposición. El Comité central hizo caso omiso de cada
uno de esos
votos
y nombró su propio Comité de metalúrgicos42. iPobres «delegados elegidos y
revocables»!
Delegados por la base sindical -y revocables por la
dirección del partido, claro.
17-25
de mayo
Cuarto
Congreso Panruso de los Sindicatos
Tomski
é censurado por permitir que o congresso expressasse sua própria vontade
El
Congreso tenía que discutir sobre el papel de los
sindicatos
en el nuevo sector con propietarios privados que había legalizado la NEP. El
Comité central
del
partido encargó a Tomski, como presidente del Consejo central panruso de
Sindicatos, que se
ocupara
de preparar las «tesis» apropiadas y de obtener que las aceptaran, primero la
fracción del
partido,
y después el Congreso. Todo iba bien hasta que el Congreso aceptó, por 1.500
votos contra
30,
una moción de aspecto inofensivo presentada por Riazanov en nombre de la
fracción del partido,
que
provocó finalmente un verdadero escándalo. El punto esencial de la resolución
declaraba que «el
partido
debe orientar globalmente la elección del personal dirigente del movimiento
sindical, pero
debe
hacer un esfuerzo especial para garantizar los métodos normales de la
democracia proletaria,
sobre
todo en los sindicatos, donde la elección de los dirigentes la deben efectuar
los propios sindicalistas
».
El
Comité central dio rienda suelta a su ira, y ésta cayó de modo aplastante sobre
el Congreso. A
Tomski,
que ni siquiera había apoyado la desdichada resolución, se le privó
inmediatamente de sus
credenciales
de representante del Comité central en el Congreso. Fue sustituido por
sindicalistas tan
conocidos
como Lenin, Stalin y Bujarin, decididos a domar a la fracción rebelde. Se
prohibió
definitivamente a Riazanov que se ocupara del trabajo
sindical.
Se creó una comisión especial, encabezada por Stalin, para
«examinar la conducta de Tomski».
Cuando
la comisión terminó su trabajo, decidió censurar severamente a Tomski por su
«criminal
descuido»
(al permitir que el Congreso expresara su propia voluntad). Tomski perdió todas
sus
funciones en el Consejo central panruso de Sindicatos.