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quinta-feira, 30 de novembro de 2017

Os bolchevique e o controle obreiro

Texto destinado a mostrar os erros (ou a verdade) da concepção bolchevique de 1917 a 1921



 Fonte:



PASSAGENS CURIOSAS SOBRE VLADIMIR LENIN e LEON TROTSKY NO LIVRO “OS BOLCHEVIQUES E O CONTROLE OPERÁRIO DE MAURICE BRINTON”


En El Estado y la Revolución de 1917 se encuentra además una frase interesante: «Nosotros queremos la revolución con hombres como los de hoy, con hombres que no puedan arreglárselas sin subordinación, sin control, sin «inspectores y contables». 


Por volta de 1905:


Krupskaya señalaba que tanto en los comités bolcheviques como en el congreso no había casi ningún obrero. Los intelectuales estaban en situación de superioridad». «El hombre del Comité», escribe Krupskaya, «era por lo general un individuo lleno de aplomo [...] y, por regla general, no admitía ninguna democracia en el interior del partido [...], no le gustaban las innovaciones [...] ; ni deseaba ni sabía adaptarse a condiciones que cambiaban rápidamente.»


Por volta de 1905:


Broué, uno de los más hábiles apologistas del bolchevismo, tiene que escribir que «los miembros del partido bolchevique que eran más favorables a los soviets sólo veían en ellos, en el mejor de los
casos, auxiliares del partido [...] y sólo muy tarde descubrió el partido el papel que podría desempeñar en los soviets, y el interés que presentaban los soviets si se quería acrecentar la influencia Del partido con vistas a dirigir a las masas». 


Não sei em que livro ele escreveu:


«Un verdadero agitador –escribía Lenin- que da muestras de talento, o parece al menos prometedor, no debería trabajar en La fábrica. Tenemos que ocuparnos de que viva con la ayuda del partido [...] y pase a La clandestinidad.»


En agosto de 1917, la Segunda Conferencia de los Comités de Fábrica resolvieron dedicar un cuarto de sus salarios para apoyar un Soviet Central de Comités de Fábrica. Después de la revolución intentaron conseguirlo con el Consejo Panruso de Comités de Fábrica, que los bolcheviques impidieron reunirse, creyendo en su lugar en su perspectiva del control por el Estado «en nombre de los trabajadores».


Primero de octubre de 1917


A importância dos bancos para a construção do socialismo:


... En el mismo folleto, Lenin define el tipo de «aparato» o marco «socialista» en cuyo seno podría ejercerse la función de cálculo y registro (o sea, el control obrero según Lenin). «Sin los grandes
bancos, el socialismo sería irrealizable. Los grandes bancos constituyen el «aparato del Estado» que necesitamos para realizar el socialismo y que tomamos ya formado del capitalismo ; aquí
nuestra tarea consiste en extirpar todo aquello que desfigura al modo capitalista ese magnífico aparato, en hacerlo aún mayor, aún más democrático, aún más universal [...]» «Un banco único del
Estado, el más grande de los grandes, con sucursales en cada distrito, en cada fábrica, supone ya nueve décimas partes del aparato socialista.» Según Lenin, ese tipo de aparato proporciona la
posibilidad de «una contabilidad nacional, un cálculo nacional de la producción y distribución de los productos, [que] es, por decirlo así, como el esqueleto de la sociedad socialista». (El subrayado es de Lenin.)


3 de novembro de 1917


los sindicatos (que estaban ya considerablemente burocratizados) podían «anular» las decisiones de los delegados de la base, ¿ qué poder real en la producción le quedaba a esa base ? Pronto se vio, en la práctica, que el valor Del Decreto sobre el Control obrero no era muy superior al del papel sobre el que fue escrito.


9 de noviembre de 1917


Decreto de disolución del soviet en el Comisariado del pueblo de Correos y Telégrafos.


La idea del control obrero se había insinuado hasta entre los funcionarios. Un soviet de empleados se había apoderado del control del Comisariado del pueblo de Correos y Telégrafos, y otro se había instalado en el Almirantazgo. El 9 de noviembre, el Comisario del pueblo del Ministerio (sic) de Correos y Telégrafos publicó una declaración que concluía así : «Afirmo que ningún presunto grupo de iniciativa o comité para la administración del departamento de Correos y Telégrafos podrá usurpar las
funciones que pertenecen al poder central, y a mí mismo en tanto que Comisario del pueblo.»


20 de diciembre de 1917


O partido recorria a supressão da comida de presos políticos:


... El bolchevique Lozovski protestaba contra la política bolchevique de liquidación violenta de las huelgas obreras contra el nuevo gobierno. «La tarea de los sindicatos y del poder soviético es la de aislar a los elementos burgueses que dirigen las huelgas y el sabotaje, pero no podemos conseguir aislarles de modo simplemente mecánico, com detenciones, envíos al frente o supresión de las cartillas de racionamiento.»


7-14 de Janeiro de 1918


Primer Congreso panruso de los Sindicatos en Petrogrado


Integração dos sindicatos ao Estado


El punto de vista bolchevique, apoyado por Lenin y por Trotski y presentado por Zinoviev, era que los sindicatos deberían estar, si no completamente integrados, al menos subordinados al gobierno. La
idea de la neutralidad política de los sindicatos fue declarada oficialmente «burguesa», y algo anómalo por consiguiente en un Estado obrero. La resolución que adoptó el Congreso expresaba netamente esas ideas dominantes: «Los sindicatos tienen que cargar con el peso de la organización de la producción y del restablecimiento de las exhaustas fuerzas económicas del país. Sus tareas más urgentes son la participación enérgica en todos los organismos centrales que regulan la producción, la organización del control obrero [sic], el registro y la distribución de la fuerza de trabajo, la organización del intercambio entre la ciudad y el campo [...], la lucha contra el sabotaje, y el obtener que se cumplan las disposiciones sobre el trabajo obligatorio [...] En su desarrollo durante el proceso de la actual revolución socialista, los sindicatos deben convertirse en órganos de poder socialista, y en tanto que tales, deben trabajar coordinando su actividad con la de otros órganos en la aplicación de los nuevos principios, y subordinándola a ellos [...] El Congreso está convencido de que durante se proceso, por consiguiente, los sindicatos se convertirán inevitablemente en órganos del Estado socialista. La participación en la vida sindical ha de ser, para todos los miembros de la población empleados en la industria, un deber hacia el Estado.»


Por abril de 1918 (seis meses después de octubre), fue publicado en Isvestiya el artículo de Lenin sobre «Las tareas inmediatas del Gobierno Soviético», en el que afirma que «La experiencia histórica irrefutable ha mostrado que... la dictadura de personas individuales era muy frecuentemente el vehículo, el canal de la dictadura de las clases revolucionarias» y que «Hoy la Revolución demanda, en el interés del socialismo, que las masas obedezcan incuestionablemente la voluntad única de los dirigentes del proceso de trabajo.»


En 28 de abril de 1918


A importância do taylorismo


Publicación en las Izvestias del Comité Ejecutivo central panruso del artículo de Lenin: «Se debe plantear al orden del día la aplicación práctica y la prueba de la remuneración por el volumen del trabajo realizado, la utilización de lo mucho que hay de científico y progresivo en el sistema Taylor [...] La República soviética debe adoptar, a toda costa, las conquistas más valiosas de la ciencia y de la técnica en este dominio [...] Hay que organizar en Rusia el estudio y la enseñanza del sistema Taylor, su experimentación y adaptación sistemáticas.»«una abjuración de la norma de dirección colectiva, de la democracia y de los principios del Poder soviético [...] La experiencia irrefutable de la historia muestra que la dictadura personal ha sido con mucha frecuencia [...] la expresión de la dictadura de las clases revolucionarias, su portadora y su vehículo [...] [T]oda la gran industria mecanizada -es decir, precisamente el origen y la base material, de producción, del socialismo requiere una unidad de voluntad absoluta y rigurosísima [...] ¿Cómo puede asegurarse la más rigurosa, em negrito, unidad de voluntad? Subordinando la voluntad de miles de hombres a la de uno solo. La subordinación incondicional, [subrayado por Lenin] a una voluntad única es absolutamente necesaria para el buen éxito de los procesos del trabajo organizado al estilo de la gran industria mecanizada [...] La revolución [...] exige hoy la subordinación incondicional de las masas a la, em negrito, voluntad única [subrayado por Lenin] de los dirigentes del proceso de trabajo.»


5 Maio de 1918


A alusão a Pedro El Grande


En 1918 Alemania y Rusia encarnaron respectivamente «la realización material de las condiciones económico-sociales, productivas y económicas del socialismo, de una parte, y de sus condiciones políticas, de otra». La tarea de los bolcheviques consistía en «aprender de los alemanes el capitalismo de Estado, en implantarlo com todas las fuerzas», y no había que «escatimar métodos dictatoriales para acelerar su implantación» - y Lenin añade una frase interesante : «Para acelerar su implantación más aún que Pedro I aceleró la implantación del occidentalismo por la bárbara Rusia, sin reparar en médios bárbaros de lucha contra la barbarie.» Esa alusión deferente a un zar debe ser casi única en la obra de Lenin. Al citar ese párrafo tres años más tarde Lenin omitió la alusión a Pedro el Grande.


25 de mayo 1918


Comienza la guerra civil generalizada y la intervención de los Aliados. Todos los que deseen atribuir a la guerra civil los
aspectos antiproletarios de la política bolchevique pueden empezar a hacerlo. 


En início de Mayo de 1918: Prohibición de Burevestnik, Anarjia, Golos Truda y otros conocidos periódicos anarquistas.


Em 1918 Lenin lo decía bastante brutalmente: «El socialismo no es más que el monopolio capitalista de Estado puesto al servicio de todo el pueblo y que, por ello, ha dejado de ser monopolio capitalista.»


24 de Mayo – 4 de Junio (1918)


Lenin furioso com a democracia


Ocurrió entonces uno de esos incidentes que pueden aclarar toda una discusión, y permiten resumir los diferentes puntos de vista. Un subcomité del Congreso había votado una resolución que pedía que las dos terceras partes de los representantes de los equipos directivos de las empresas industriales fueran elegidos entre los obreros. Lenin se puso furioso, ante esa «decisión estúpida», y consiguió que una sesión plenaria del Congreso «corrigiera» la resolución y decretara que sólo la tercera parte del personal de dirección de las empresas sería elegido. Los comités de dirección se integrarían en la compleja estructura jerárquica en la que el Consejo Económico Supremo (Vesenka) creado en diciembre de 1917 tenía la última palabra.










4-10 de Julio de 1918

Lenin menosprezava a consciência proletária

Quinto Congreso panruso de los Soviets. A lo largo de la primera mitad de 1918, el problema de la «nacionalización» había provocado discusiones virulentas entre los comunistas «de izquierda» y los
leninistas. Inmediatamente después de octubre, Lenin no era favorable a la nacionalización total de
los medios de producción. No se trataba en su caso, claro está, de un deseo de colaborar
políticamente con la burguesía: pero menospreciaba la madurez tecnológica y administrativa del
proletariado, y esa madurez se hubiera visto inmediatamente puesta a prueba si todas las industrias
importantes hubieran sido nacionalizadas formalmente. El resultado fue una situación sumamente
compleja, en la que algunas industrias habían sido nacionalizadas «desde arriba» (o sea por decreto
del gobierno central), otras «desde abajo» (o sea que los obreros se habían encargado de empresas
abandonadas por sus antiguos propietarios), mientras que en otros lugares los antiguos propietarios
se ocupaban todavía de sus fábricas -aun cuando la actividad de los Comités de fábrica limitara su
libertad de acción o su autoridad.









4-10 de Julio de 1918
Osinski y sus amigos formaron entonces una nueva tendencia de oposición : la del «centralismo
democrático» (nombre con el que denunciaban el «centralismo burocrático» de la dirección del
partido), y continuaron haciendo propaganda en pro de la gestión obrera de la producción. Sus ideas,
y las del antiguo grupo comunista «de izquierda», iban a desempeñar un papel importante dos años
después en el desarrollo de la Oposición obrera.









Agosto de 1918
Momento culminante de la ofensiva blanca del Volga.






18-23 Março 1919 – Oitavo congresso do partido bolchevique
Se discutió también en el Congreso sobre la decadencia de los soviets. Los soviets ya no desempeñaban
ningún papel activo en relación con la producción -y el que tenían en todos los demás
asuntos era insignificante. Las decisiones las tomaban cada vez más frecuentemente los miembros del
partido que trabajaban en el «aparato soviético». Los soviets se habían convertido en órganos que
ratificaban decisiones tomadas por otros, y estampaban sellos. Las tesis de Sapronov y de Osinski -
que creían que el partido no debía tratar de «imponer su voluntad a los soviets»- fueron rechazadas
categóricamente.







12 de enero de 1920
Reunión del Consejo Central panruso de los Sindicatos
En la reunión de la fracción bolchevique, Lenin y Trotski pidieron juntos que se aceptara la militarización
del trabajo. De unos 60 líderes sindicalistas bolcheviques, sólo hubo 2 que les apoyaran.
«Trotski y Lenin nunca habían encontrado una repulsa tan brusca.»24







10-21 de enero de 1920
Tercer Congreso de los Consejos Económicos. En un discurso al Congreso, Lenin declara que «el
principio colegial [la dirección colectiva] [...] es algo rudimentario, que puede ser necesario en una
primera etapa, cuando hay que construir partiendo de cero [...] El paso a un trabajo práctico está
ligado a la autoridad individual. Es el sistema que garantiza la mejor utilización de los recursos
humanos»25.
A pesar de esa exhortación, la oposición a los puntos de vista de Lenin y de Trotski progresaba
lentamente. El Congreso adoptó una resolución a favor de la gestión colectiva de la producción.







Marzo de 1920
Reunión en Moscú del Segundo Congreso panruso de los Trabajadores de la Industria de la
alimentación (con influencia sindicalista). Se censuró al régimen bolchevique por haber instaurado
«una dominación ilimitada e incontrolada sobre el proletariado y el campesinado, y haber llevado
hasta el absurdo una centralización espantosa [...] destruyendo todo elemento de espontaneidad y de
vida en el país». «La llamada dictadura del proletariado es en realidad una dictadura sobre el
proletariado del partido, y hasta de unos cuantos individuos.»








29 de marzo-4 de abril Noveno Congreso del partido

A direção coletiva é utópica, nada prática e nociva

A petición de Lenin, el Congreso pidió a los sindicatos que «explicaran a las grandes masas de la clase obrera que la reconstrucción industrial sólo podría triunfar si se llegaba a limitar al mínimo la administración colectiva y se introducía gradualmente la dirección individual en las unidades encargadas directamente de la producción». Había que aplicar la dirección individual a todas las instituciones, desde los trusts del Estado hasta las fábricas aisladas. «El principio de la elección debe ser sustituido por el principio de la selección.» La dirección colectiva era «utópica», «nada práctica» y «nociva»45. El Congreso pidió también que se luchara «contra la presunción ignorante [...] de elementos demagogos [...] que creen que la clase obrera puede resolver
sus problemas sin utilizar a especialistas burgueses en los puestos de mayor responsabilidad [...] No puede haber sitio en las filas del partido del socialismo científico para esos demagogos que atizan esse tipo de prejuicio en los sectores atrasados de la clase obrera».







29 de marzo-4 de abril Noveno Congreso del partido

Trostsky e os campos de concentração

«No puede permitirse - declaró Trotski ante el Congreso que la clase obrera se pasee por toda Rusia. Hay que decir a los obreros dónde tienen que estar, trasladarlos y dirigirlos como si fueran soldados [...] La obligación de trabajar debe alcanzar su grado de intensidad más elevado durante la transición del capitalismo al socialismo [...] A los «desertores» del trabajo, hay que meterlos en batallones disciplinarios, o en campos de concentración.» Trotski defendió los «salarios que sirven de estímulo para los trabajadores eficaces» y la «emulación socialista», y habló de la «necesidad de adoptar lo que hay de esencialmente progresista en El taylorismo»
.





6-15 de abril

Tercer Congreso panruso de los Sindicatos

Trotski declara que «la militarización del trabajo

[...] es el método básico indispensable para organizar nuestra fuerza de trabajo [...] ¿Es cierto que el trabajo forzado es siempre improductivo? [...] Se trata del más absurdo y ridículo de los prejuicios liberales [...] La esclavitud fue en su época un fenómeno progresivo [...] El trabajo [...] obligatorio en todo el país, para todos los obreros, es la base del socialismo [...] Los salarios [...] no deberían calcularse sobre las necesidades del obrero individual», sino «medir la conciencia y la eficacia del trabajo de cada obrero»53. Trotski subrayó que la coerción y la militarización del trabajo no eran simples medidas de emergencia. Era normal que el Estado obrero tuviera derecho a obligar a cualquier ciudadano a realizar cualquier tipo de trabajo en cualquier momento54. La filosofía del trabajo que inspiraba los actos de Stalin en los años treinta era la de su enemigo Trotski -aplicada al pie de la letra.









Agosto de 1920
Cuando el sindicato de los ferrocarriles protestó, Trotski destituyó brutalmente a sus dirigentes y, con el apoyo y la aprobación totales de la dirección del partido, «nombró a otros que estaban dispuestos a acatar sus órdenes. Repitió este procedimiento en otros sindicatos de los transportes». Los que se preguntan por
qué, años después, fue Trotski incapaz de obtener un apoyo de masas en su lucha, en el interior del
aparato, contra la burocracia «estalinista», deberían reflexionar sobre casos como éste.








22-25 de septiembre de 1920
Novena Conferencia del partido
Lutovinov habló en nombre de la Oposición obrera, que acababa de
crearse. Pidió que se tomaran medidas inmediatas para restablecer la democracia proletaria, que se
abandonara definitivamente el sistema del nombramiento desde arriba a puestos «formalmente»
elegidos, y que se purgara al partido de los elementos oportunistas que estaban entrando en masa.
Exigió también que el Comité central cesara de intervenir constantemente y de modo excesivo en la
vida de los sindicatos y de los soviets.








8-9 Novembro 1920
Aturdido por su propio éxito, Trotski amenazó de nuevo con «sacudir» a varios sindicatos «en la misma forma que había «sacudido» a los de los obreros de los transportes». Lo que había que hacer era «reemplazar a agitadores irresponsables [¡sic!] por sindicalistas interesados por la producción»








Noviembre
Conferencia Provincial del partido de Moscú.
Los grupos de oposición en el interior del partido se refuerzan rápidamente. La Oposición obrera, que acababa de formarse, los «centralistasdemocráticos » y el grupo Ignatov (una fracción local de Moscú aliada a la Oposición obrera, con la que
fusionaría más tarde) consiguieron 124 delegados en esa conferencia, frente a 154 para los partidarios del Comité central.








14 de noviembre de 1920
El general Wrangel evacua Crimea. Fin de la guerra civil.








2 de Dezembro de 1920
En un discurso ante el Pleno ampliado del Tsektran, Trotski declaró que «una administración civil competente y jerárquicamente organizada tenía sus méritos, y Rusia no sufría por el exceso sino por la falta de una burocracia eficiente». «La militarización de los sindicatos y la militarización de los transportes exigen una militarización interna, ideológica.» Frases como ésta permitieron más tarde a Stalin llamar a Trotski «el patriarca de los burócratas»






Em 1921 o negoço azedou...

Enero

Comitê do partido em Petrogrado contra o comitê do partido em Moscou

Campaña «oficial», con vistas al Décimo Congreso, lanzada por el muy leninista Comité del partido
de Petrogrado (controlado por Zinoviev). Antes del Congreso, se tomaron numerosas medidas de tipo
administrativo para garantizar la derrota de la Oposición. Algunas eran tan irregulares que en cierto
momento el Comité del partido de Moscú votó una resolución que censuraba públicamente a la
organización de Petrogrado «por no haber observado las reglas de una discusión limpia». El Comité del partido de Moscú denunció «la tendencia de la organización de Petrogrado a convertirse por su propia cuenta en un centro especial de preparación de congresos del partido». Los leninistas utilizaban la organización de Petrogrado como una base desde la que ejercer presiones sobre todo el resto del partido. El Comité de Moscú pidió al Comité central que «garantizara uma distribución equitativa del material y de los oradores [...] para que todos los puntos de vista pudieran expresarse». Recomendación claramente inútil. Kollontai afirmó durante el Congreso que La distribución de su folleto había sido entorpecida deliberadamente4.






2-17 de marzo de 1921
Rebelión de Cronstadt.







8-16 de marzo de 1921

Décimo Congreso del partido

A proposta de extinção da oposição

El control del aparato sobre el Congreso fue total, desde el primero hasta el último momento. Un
clima de semihisteria, como nunca se había visto en una reunión bolchevique, se impuso en las
reuniones. La dirección del partido consideraba absolutamente esencial suprimir a la Oposición : lo
supiera o no, lo quisiera o no, ésta se estaba convirtiendo en el portavoz de todas las aspiraciones
frustradas. Era sobre todo necesario impedir que Cronstadt apareciera como un movimiento que
defendía los principios de la Revolución de octubre contra los comunistas -la idea de la «tercera
revolución»- que era exactamente lo que afirmaban los sublevados «Luchamos -proclamaban los
rebeldes- por el auténtico poder de los soviets [...] El gobierno bolchevique, con el criminal Trotski a
la cabeza, quiere conservar el poder absoluto del partido [...]»
«Cronstadt estaba en primera fila en
febrero y en octubre. Y ahora alza la bandera de la tercera revolución de los trabajadores. La
autocracia zarista cayó. La Asamblea constituyente burguesa es sólo un recuerdo. Y lo que se va a
hundir ahora es el régimen de los comisarios. Ha llegado el momento del verdadero poder de los
trabajadores. Ha llegado el momento del verdadero poder de los soviets.»
El tema omnipresente en el Congreso fue la «unidad». Teniendo en cuenta la amenaza exterior y la
«amenaza» interna, no le resultó muy difícil a la dirección el obtener medidas draconianas. Esas
medidas limitaban aún más los derechos de los miembros del partido. Se suprimió el derecho de
fracción. «Por las razones apuntadas, el Congreso declara disueltos y prescribe disolver
inmediatamente todos los grupos, sin excepción, que se hayan formado a base de una u otra
plataforma (a saber «oposición obrera», «centralismo democrático», etc.). El incumplimiento de este
acuerdo del Congreso acarreará la inmediata e incondicional expulsión del partido.»30 Una cláusula
secreta otorgó al Comité central poderes ilimitados para imponer la disciplina, incluido la expulsión de
las filas del partido y hasta del propio Comité central (bastaba para ello una mayoría de dos tercios).
Radek concluía : «Dejemos pues que el Comité central, en un momento de peligro, tome las medidas
más severas, aunque sea contra los mejores camaradas, si lo cree necesario.»31 Esa actitud, o mejor
dicho, esa mentalidad (la clase no puede tener razón contra el partido, el partido no puede tener
razón contra el Comité central) daría ulteriormente terribles resultados, convirtiéndose en una
verdadera cuerda en torno al cuello de millares de revolucionarios honrados. Permite comprender
tanto a Trotski, negando públicamente la existencia del «testamento» político de Lenin en 1927, como
a los bolcheviques de la vieja guardia que «confesaban» crímenes que nunca habían cometido,
durante los procesos de Moscú de 1936-1938. El partido, institución reificada, no era ya más que un
ejemplo de cómo puede transformarse en enajenación la actividad revolucionaria.







As acusações de Lênin contra a oposição

El Congreso comenzó con un violento discurso de Lenin, que hacía un llamamiento a la lealtad hacia
el partido, y denunciaba a la Oposición obrera como una corriente «pequeño burguesa»,
«sindicalista», «anarquista», corriente «en parte originada por el ingreso en el partido de exmencheviques,
así como de obreros y campesinos que aún no han asimilado por completo las concepciones
comunistas», pero que se debía más que nada «a la influencia que ejerce en el proletariado y
en el Partido Comunista de Rusia el elemento pequeño burgués [...]» (De hecho, los miembros de la
Oposición eran todo lo contrario, y representaban una reacción de la base proletaria del partido contra
la entrada en masa de esos elementos.) No hubo el menor examen atento de los argumentos
esenciales de la Oposición, y cuando los leninistas utilizaron argumentos, y no invectivas, no solieron
ser muy coherentes. Por ejemplo, la Oposición obrera no sólo era: a) «auténticamente contrarrevolucionaria
» y b) «objetivamente contrarrevolucionaria», sino que era además... «demasiado
revolucionaria». Sus demandas eran «demasiado avanzadas», ya que el gobierno soviético tenía que
consagrarse todavía exclusivamente a superar el atraso cultural de las masas. Según Smilga, lo que
pedía la Oposición obrera era tan excesivo que entorpecía los esfuerzos del partido, y daría a los
obreros esperanzas sin fundamento. Y además, cosa más grave, los objetivos de la Oposición obrera
no eran revolucionarios en el buen sentido de la palabra: eran anarcosindicalistas. Anatema definitivo.
«Si perecemos -dijo Lenin en una conversación privada- lo más importante es preservar nuestra
línea ideológica, y dejar una lección a los que continuarán nuestra obra. Eso es lo que nunca hay que
olvidar, por desesperada que sea la situación.» En verdad es que las tesis de Ignatov (oposição)
señalaban el riesgo de los efectos probables de la «entrada en masa de elementos de origen burgués
y pequeño burgués en nuestro partido». Adiós breves días de la luna de miel de 1917, adiós retórica de El Estado y la revolución: se sacaba a relucir los cadáveres de la escisión de la Primera Internacional.







El penúltimo día del Congreso, al final de una sesión, sin la menor discusión previa en el partido, y
cuando ya se habían marchado buen número de delegados, Lenin presentó sus famosas propuestas
sobre la Nueva Política Económica. Propuso que se sustituyera la requisa del trigo, uno de los aspectos
más impopulares del «comunismo de guerra» en el campo, por un «impuesto en especie». Se acabaría
con el control gubernamental del abastecimiento en trigo, lo que suponía libertad de comercio del
cereal. Esa importantísima proposición provocó únicamente intervenciones de diez minutos cada una
en la asamblea. De las 330 páginas de las actas oficiales del Décimo Congreso, 20 están consagradas
a la NEP. Es evidente que el Congreso se había ocupado sobre todo de otro asunto.







El nuevo Comité central impuso inmediatamente un cambio radical en la composición de la Secretaría. Los «trotsquistas» (Krestinski, Preobrajenski y Serebriakov), cuyo apoyo a la línea leninista pareció demasiado tibio, fueron
eliminados del Comité central.









Mayo de 1921
Durante el Congreso de los metalúrgicos, el Comité central envió a la fracción del partido en el
sindicato una lista recomendando a sus candidatos para la dirección del sindicato. Los delegados de
los metalúrgicos rechazaron la lista -y la fracción comunista del sindicato hizo lo mismo (40 votos a
favor, 120 en contra). Se emplearon todos los medios de presión concebibles para acabar con su
resistencia. Había que aplastar a la Oposición. El Comité central hizo caso omiso de cada uno de esos
votos y nombró su propio Comité de metalúrgicos42. iPobres «delegados elegidos y revocables»!
Delegados por la base sindical -y revocables por la dirección del partido, claro.







17-25 de mayo

Cuarto Congreso Panruso de los Sindicatos

Tomski é censurado por permitir que o congresso expressasse sua própria vontade

El Congreso tenía que discutir sobre el papel de los
sindicatos en el nuevo sector con propietarios privados que había legalizado la NEP. El Comité central
del partido encargó a Tomski, como presidente del Consejo central panruso de Sindicatos, que se
ocupara de preparar las «tesis» apropiadas y de obtener que las aceptaran, primero la fracción del
partido, y después el Congreso. Todo iba bien hasta que el Congreso aceptó, por 1.500 votos contra
30, una moción de aspecto inofensivo presentada por Riazanov en nombre de la fracción del partido,
que provocó finalmente un verdadero escándalo. El punto esencial de la resolución declaraba que «el
partido debe orientar globalmente la elección del personal dirigente del movimiento sindical, pero
debe hacer un esfuerzo especial para garantizar los métodos normales de la democracia proletaria,
sobre todo en los sindicatos, donde la elección de los dirigentes la deben efectuar los propios sindicalistas
».
El Comité central dio rienda suelta a su ira, y ésta cayó de modo aplastante sobre el Congreso. A
Tomski, que ni siquiera había apoyado la desdichada resolución, se le privó inmediatamente de sus
credenciales de representante del Comité central en el Congreso. Fue sustituido por sindicalistas tan
conocidos como Lenin, Stalin y Bujarin, decididos a domar a la fracción rebelde. Se prohibió
definitivamente a Riazanov que se ocupara del trabajo sindical.
Se creó una comisión especial, encabezada por Stalin, para «examinar la conducta de Tomski».
Cuando la comisión terminó su trabajo, decidió censurar severamente a Tomski por su «criminal
descuido» (al permitir que el Congreso expresara su propia voluntad). Tomski perdió todas sus

funciones en el Consejo central panruso de Sindicatos.